Bible in a Year
“Truly, truly, I say to you, whoever believes in me will also do the works that I do; and greater works than these will he do, because I am going to the Father. Whatever you ask in my name, this I will do, that the Father may be glorified in the Son. If you ask me anything in my name, I will do it.”John 14:12-14 ESV“Truly, truly, I say to you, whoever believes in me will also do the works that I do; and greater works than these will he do, because I am going to the Father. Whatever you ask in my name, this I will do, that the Father may be glorified in the Son. If you ask me anything in my name, I will do it.”John 14:12-14 ESV

Day 255 / 365

Lamentaciones 5 · Ezequiel 1–2

Lamentaciones 5

1ACUÉRDATE, oh Jehová, de lo que nos ha sucedido: ve y mira nuestro oprobio.

2Nuestra heredad se ha vuelto á extraños, nuestras casas á forasteros.

3Huérfanos somos sin padre, nuestras madres como viudas.

4Nuestra agua bebemos por dinero; nuestra leña por precio compramos.

5Persecución padecemos sobre nuestra cerviz: nos cansamos, y no hay para nosotros reposo.

6Al Egipcio y al Asirio dimos la mano, para saciarnos de pan.

7Nuestros padres pecaron, y son muertos; y nosotros llevamos sus castigos.

8Siervos se enseñorearon de nosotros; no hubo quien de su mano nos librase.

9Con peligro de nuestras vidas traíamos nuestro pan delante del cuchillo del desierto.

10Nuestra piel se ennegreció como un horno á causa del ardor del hambre.

11Violaron á las mujeres en Sión, á las vírgenes en las ciudades de Judá.

12A los príncipes colgaron por su mano; no respetaron el rostro de los viejos.

13Llevaron los mozos á moler, y los muchachos desfallecieron en la leña.

14Los ancianos cesaron de la puerta, los mancebos de sus canciones.

15Cesó el gozo de nuestro corazón; nuestro corro se tornó en luto.

16Cayó la corona de nuestra cabeza: ¡ay ahora de nosotros! porque pecamos.

17Por esto fué entristecido nuestro corazón, por esto se entenebrecieron nuestros ojos:

18Por el monte de Sión que está asolado; zorras andan en él.

19Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre: tu trono de generación en generación.

20¿Por qué te olvidarás para siempre de nosotros, y nos dejarás por largos días?

21Vuélvenos, oh Jehová, á ti, y nos volveremos: renueva nuestros días como al principio.

22Porque repeliendo nos has desechado; te has airado contra nosotros en gran manera.

Ezequiel 1–2

1Y FUÉ que á los treinta años, en el mes cuarto, á cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios.

2A los cinco del mes, que fué en el quinto año de la transmigración del rey Joachîn,

3Fué palabra de Jehová á Ezequiel sacerdote, hijo de Buzi, en la tierra de los Caldeos, junto al río de Chebar; fué allí sobre él la mano de Jehová.

4Y miré, y he aquí un viento tempestuoso venía del aquilón, una gran nube, con un fuego envolvente, y en derredor suyo un resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar,

5Y en medio de ella, figura de cuatro animales. Y este era su parecer; había en ellos semejanza de hombre.

6Y cada uno tenía cuatro rostros, y cuatro alas.

7Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro; y centelleaban á manera de bronce muy bruñido.

8Y debajo de sus alas, á sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus rostros y sus alas por los cuatro lados.

9Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban; cada uno caminaba en derecho de su rostro.

10Y la figura de sus rostros era rostro de hombre; y rostro de león á la parte derecha en los cuatro; y á la izquierda rostro de buey en los cuatro; asimismo había en los cuatro rostro de águila.

11Tales eran sus rostros; y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos.

12Y cada uno caminaba en derecho de su rostro: hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; cuando andaban, no se volvían.

13Cuanto á la semejanza de los animales, su parecer era como de carbones de fuego encendidos, como parecer de hachones encendidos: discurría entre los animales; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos.

14Y los animales corrían y tornaban á semejanza de relámpagos.

15Y estando yo mirando los animales, he aquí una rueda en la tierra junto á los animales, á sus cuatro caras.

16Y el parecer de las ruedas y su obra semejábase al color del topacio. Y las cuatro tenían una misma semejanza: su apariencia y su obra como rueda en medio de rueda.

17Cuando andaban, se movían sobre sus cuatro costados: no se volvían cuando andaban.

18Y sus cercos eran altos y espantosos, y llenos de ojos alrededor en las cuatro.

19Y cuando los animales andaban, las ruedas andaban junto á ellos: y cuando los animales se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban.

20Hacia donde el espíritu era que anduviesen, andaban; hacia donde era el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.

21Cuando ellos andaban, andaban ellas; y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los animales estaba en las ruedas.

22Y sobre las cabezas de cada animal aparecía expansión á manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas.

23Y debajo de la expansión estaban las alas de ellos derechas la una á la otra; á cada uno dos, y otras dos con que se cubrían sus cuerpos.

24Y oí el sonido de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente, como ruido de muchedumbre, como la voz de un ejército. Cuando se paraban, aflojaban sus alas.

25Y cuando se paraban y aflojaban sus alas, oíase voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas.

26Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, veíase la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él.

27Y vi apariencia como de ámbar, como apariencia de fuego dentro de ella en contorno, por el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor.

28Cual parece el arco del cielo que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fué la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y luego que yo la hube visto, caí sobre mi rostro, y oí voz de uno que hablaba.

1Y DÍJOME: Hijo del hombre, está sobre tus pies, y hablaré contigo.

2Y entró espíritu en mí luego que me habló, y afirmóme sobre mis pies, y oía al que me hablaba.

3Y díjome: Hijo del hombre, yo te envío á los hijos de Israel, á gentes rebeldes que se rebelaron contra mí: ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día.

4Yo pues te envío á hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová.

5Acaso ellos escuchen; y si no escucharen, (porque son una rebelde familia,) siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.

6Y tú, hijo del hombre, no temas de ellos, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinas, y tú moras con escorpiones: no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde.

7Les hablarás pues mis palabras, escuchen ó dejen de escuchar; porque son muy rebeldes.

8Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde como la casa rebelde: abre tu boca, y come lo que yo te doy.

9Y miré, y he aquí una mano me fué enviada, y en ella había un rollo de libro.

10Y extendiólo delante de mí, y estaba escrito delante y detrás: y había escritas en él endechas, y lamentación, y ayes.

"Ora como si todo dependiera de Dios; trabaja como si todo dependiera de ti."

Augustine of Hippo

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