Day 193 / 365
Salmos 107–109
Salmos 107–109
1ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
2Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo,
3Y los ha congregado de las tierras, del oriente y del occidente, del aquilón y de la mar.
4Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, no hallando ciudad de población.
5Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos.
6Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, librólos de sus aflicciones:
7Y dirigiólos por camino derecho, para que viniesen á ciudad de población.
8Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
9Porque sació al alma menesterosa, y llenó de bien al alma hambrienta.
10Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros;
11Por cuanto fueron rebeldes á las palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo del Altísimo,
12Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quien les ayudase;
13Luego que clamaron á Jehová en su angustia, librólos de sus aflicciones.
14Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones.
15Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
16Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17Los insensatos, á causa del camino de su rebelión y á causa de sus maldades, fueron afligidos.
18Su alma abominó toda vianda, y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19Mas clamaron á Jehová en su angustia, y salvólos de sus aflicciones.
20Envió su palabra, y curólos, y librólos de su ruina.
21Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres:
22Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.
23Los que descienden á la mar en navíos, y hacen negocio en las muchas aguas,
24Ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en el profundo.
25El dijo, é hizo saltar el viento de la tempestad, que levanta sus ondas.
26Suben á los cielos, descienden á los abismos: sus almas se derriten con el mal.
27Tiemblan, y titubean como borrachos, y toda su ciencia es perdida.
28Claman empero á Jehová en su angustia, y líbralos de sus aflicciones.
29Hace parar la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas.
30Alégranse luego porque se reposaron; y él los guía al puerto que deseaban.
31Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
32Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; y en consistorio de ancianos lo alaben.
33El vuelve los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en secadales;
34La tierra fructífera en salados, por la maldad de los que la habitan.
35Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales.
36Y allí aposenta á los hambrientos, y disponen ciudad para habitación;
37Y siembran campos, y plantan viñas, y rinden crecido fruto.
38Y los bendice, y se multiplican en gran manera; y no disminuye sus bestias.
39Y luego son menoscabados y abatidos á causa de tiranía, de males y congojas.
40El derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errados, vagabundos, sin camino:
41Y levanta al pobre de la miseria, y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
42Vean los rectos, y alégrense; y toda maldad cierre su boca.
43¿Quién es sabio y guardará estas cosas, y entenderá las misericordias de Jehová?
1MI corazón está dispuesto, oh Dios; cantaré y salmearé todavía en mi gloria.
2Despiértate, salterio y arpa: despertaré al alba.
3Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; á ti cantaré salmos entre las naciones.
4Porque grande más que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad.
5Ensálzate, oh Dios, sobre los cielos; y sobre toda la tierra tu gloria.
6Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra y respóndeme.
7Dios habló por su santuario: alegraréme, repartiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
8Mío es Galaad, mío es Manasés; y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador;
9Moab, la vasija de mi lavatorio: sobre Edom echaré mi calzado; regocijaréme sobre Palestina.
10¿Quién me guiará á la ciudad fortalecida? ¿quién me guiará hasta Idumea?
11Ciertamente tú, oh Dios, que nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
12Danos socorro en la angustia: porque mentirosa es la salud del hombre.
13En Dios haremos proezas: y él hollará nuestros enemigos.
1OH Dios de mi alabanza, no calles;
2Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí: han hablado de mí con lengua mentirosa,
3Y con palabras de odio me rodearon; y pelearon contra mí sin causa.
4En pago de mi amor me han sido adversarios: mas yo oraba.
5Y pusieron contra mí mal por bien, y odio por amor.
6Pon sobre él al impío: y Satán esté á su diestra.
7Cuando fuere juzgado, salga impío; y su oración sea para pecado.
8Sean sus días pocos: tome otro su oficio.
9Sean sus hijos huérfanos, y su mujer viuda.
10Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; y procuren su pan lejos de sus desolados hogares.
11Enrede el acreedor todo lo que tiene, y extraños saqueen su trabajo.
12No tenga quien le haga misericordia; ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
13Su posteridad sea talada; en segunda generación sea raído su nombre.
14Venga en memoria cerca de Jehová la maldad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado.
15Estén siempre delante de Jehová, y él corte de la tierra su memoria.
16Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, y persiguió al hombre afligido y menesteroso y quebrantado de corazón, para matarlo.
17Y amó la maldición, y vínole; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
18Y vistióse de maldición como de su vestido, y entró como agua en sus entrañas, y como aceite en sus huesos.
19Séale como vestido con que se cubra, y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
20Este sea el pago de parte de Jehová de los que me calumnian, y de los que hablan mal contra mi alma.
21Y tú, Jehová Señor, haz conmigo por amor de tu nombre: líbrame, porque tu misericordia es buena.
22Porque yo estoy afligido y necesitado; y mi corazón está herido dentro de mí.
23Voime como la sombra cuando declina; soy sacudido como langosta.
24Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, y mi carne desfallecida por falta de gordura.
25Yo he sido para ellos objeto de oprobio; mirábanme, y meneaban su cabeza.
26Ayúdame, Jehová Dios mío: sálvame conforme á tu misericordia.
27Y entiendan que esta es tu mano; que tú, Jehová, has hecho esto.
28Maldigan ellos, y bendice tú: levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.
29Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; y sean cubiertos de su confusión como con manto.
30Yo alabaré á Jehová en gran manera con mi boca, y le loaré en medio de muchos.
31Porque él se pondrá á la diestra del pobre, para librar su alma de los que le juzgan.
"La Biblia no nos fue dada para nuestra información, sino para nuestra transformación."
— Dwight L. Moody