Day 173 / 365
Salmos 39–41
Salmos 39–41
1YO DIJE: Atenderé á mis caminos, para no pecar con mi lengua: guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío fuere contra mí.
2Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: y excitóse mi dolor.
3Enardecióse mi corazón dentro de mí; encendióse fuego en mi meditación, y así proferí con mi lengua:
4Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.
5He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
6Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará.
7Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.
8Líbrame de todas mis rebeliones; no me pongas por escarnio del insensato.
9Enmudecí, no abrí mi boca; porque tú lo hiciste.
10Quita de sobre mí tu plaga; de la guerra de tu mano soy consumido.
11Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza: ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
12Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: no calles á mis lágrimas; porque peregrino soy para contigo, y advenedizo, como todos mis padres.
13Déjame, y tomaré fuerzas, antes que vaya y perezca.
1RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.
2E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
3Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.
4Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.
5Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados.
6Sacrificio y presente no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado.
7Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí:
8El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas.
9Anunciado he justicia en grande congregación: he aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes.
10No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: tu verdad y tu salvación he dicho: no oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso.
11Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
12Porque me han cercado males hasta no haber cuento: hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.
13Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme.
14Sean avergonzados y confusos á una los que buscan mi vida para cortarla: vuelvan atrás y avergüéncense los que mi mal desean.
15Sean asolados en pago de su afrenta los que me dicen: ¡Ea, ea!
16Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Jehová sea ensalzado.
17Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
1BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: en el día malo lo librará Jehová.
2Jehová lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos.
3Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: mullirás toda su cama en su enfermedad.
4Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.
5Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
6Y si venía á verme, hablaba mentira: su corazón se amontonaba iniquidad; y salido fuera, hablábala.
7Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: contra mí pensaban mal, diciendo de mí:
8Cosa pestilencial de él se ha apoderado; y el que cayó en cama, no volverá á levantarse.
9Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.
10Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, y daréles el pago.
11En esto habré conocido que te he agradado, que mi enemigo no se holgará de mí.
12En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, y me has hecho estar delante de ti para siempre.
13Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por siglos de siglos. Amén y Amén.
"El Señor es mi pastor: esa es la relación. Nada me faltará: esa es la provisión."
— F. B. Meyer