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Job 42 · Salmos 1–2
Job 42
1Y RESPONDIÓ Job á Jehová, y dijo:
2Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
3¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? por tanto yo denunciaba lo que no entendía; cosas que me eran ocultas, y que no las sabía.
4Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré, y tú me enseñarás.
5De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.
6Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en el polvo y en la ceniza.
7Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras á Job, Jehová dijo á Eliphaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros: porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job.
8Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job.
9Fueron pues Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamatita, é hicieron como Jehová les dijo: y Jehová atendió á Job.
10Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.
11Y vinieron á él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoliéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que sobre él había Jehová traído; y cada uno de ellos le dió una pieza de moneda, y un zarcillo de oro.
12Y bendijo Jehová la postrimería de Job más que su principio; porque tuvo catorce mil ovejas, y seis mil camellos, y mil yuntas de bueyes, y mil asnas.
13Y tuvo siete hijos y tres hijas.
14Y llamó el nombre de la una, Jemimah, y el nombre de la segunda, Cesiah, y el nombre de la tercera, Keren-happuch.
15Y no se hallaron mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra: y dióles su padre herencia entre sus hermanos.
16Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
17Murió pues Job viejo, y lleno de días.
Salmos 1–2
1BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
4No así los malos: sino como el tamo que arrebata el viento.
5Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
6Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.
1¿POR qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad?
2Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová, y contra su ungido, diciendo:
3Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas.
4El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos.
5Entonces hablará á ellos en su furor, y turbarálos con su ira.
6Yo empero he puesto mi rey sobre Sión, monte de mi santidad.
7Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy.
8Pídeme, y te daré por heredad las gentes, y por posesión tuya los términos de la tierra.
9Quebrantarlos has con vara de hierro: como vaso de alfarero los desmenuzarás.
10Y ahora, reyes, entended: admitid corrección, jueces de la tierra.
11Servid á Jehová con temor, y alegraos con temblor.
12Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.
"La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad; sólo la luz puede hacerlo."
— Martin Luther King Jr.