Day 153 / 365
Job 21–23
Job 21–23
1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
2Oid atentamente mi palabra, y sea esto vuestros consuelos.
3Soportadme, y yo hablaré; y después que hubiere hablado, escarneced.
4¿Hablo yo á algún hombre? y ¿por qué no se ha de angustiar mi espíritu?
5Miradme, y espantaos, y poned la mano sobre la boca.
6Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro, y toma temblor mi carne.
7¿Por qué viven los impíos, y se envejecen, y aun crecen en riquezas?
8Su simiente con ellos, compuesta delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos.
9Sus casas seguras de temor, ni hay azote de Dios sobre ellos.
10Sus vacas conciben, no abortan; paren sus vacas, y no malogran su cría.
11Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando.
12Al son de tamboril y de cítara saltan, y se huelgan al son del órgano.
13Gastan sus días en bien, y en un momento descienden á la sepultura.
14Dicen pues á Dios: Apártate de nosotros, que no queremos el conocimiento de tus caminos.
15¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿y de qué nos aprovechará que oremos á él?
16He aquí que su bien no está en manos de ellos: el consejo de los impíos lejos esté de mí.
17¡Oh cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, y Dios en su ira les reparte dolores!
18Serán como la paja delante del viento, y como el tamo que arrebata el torbellino.
19Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca.
20Verán sus ojos su quebranto, y beberá de la ira del Todopoderoso.
21Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí, siendo cortado el número de sus meses?
22¿Enseñará alguien á Dios sabiduría, juzgando él á los que están elevados?
23Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico.
24Sus colodras están llenas de leche, y sus huesos serán regados de tuétano.
25Y estotro morirá en amargura de ánimo, y no habiendo comido jamás con gusto.
26Igualmente yacerán ellos en el polvo, y gusanos los cubrirán.
27He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, y las imaginaciones que contra mí forjáis.
28Porque decís: ¿Qué es de la casa del príncipe, y qué de la tienda de las moradas de los impíos?
29¿No habéis preguntado á los que pasan por los caminos, por cuyas señas no negaréis,
30Que el malo es reservado para el día de la destrucción? Presentados serán en el día de las iras.
31¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago?
32Porque llevado será él á los sepulcros, y en el montón permanecerá.
33Los terrones del valle le serán dulces; y tras de él será llevado todo hombre, y antes de él han ido innumerables.
34¿Cómo pues me consoláis en vano, viniendo á parar vuestras respuestas en falacia?
1Y RESPONDIÓ Eliphaz Temanita, y dijo:
2¿Traerá el hombre provecho á Dios, porque el sabio sea provechoso á sí mismo?
3¿Tiene su contentamiento el Omnipotente en que tú seas justificado, ó provecho de que tú hagas perfectos tus caminos?
4¿Castigaráte acaso, ó vendrá contigo á juicio porque te teme?
5Por cierto tu malicia es grande, y tus maldades no tienen fin.
6Porque sacaste prenda á tus hermanos sin causa, é hiciste desnudar las ropas de los desnudos.
7No diste de beber agua al cansado, y detuviste el pan al hambriento.
8Empero el hombre pudiente tuvo la tierra; y habitó en ella el distinguido.
9Las viudas enviaste vacías, y los brazos de los huérfanos fueron quebrados.
10Por tanto hay lazos alrededor de ti, y te turba espanto repentino;
11O tinieblas, porque no veas; y abundancia de agua te cubre.
12¿No está Dios en la altura de los cielos? Mira lo encumbrado de las estrellas, cuán elevadas están.
13¿Y dirás tú: Qué sabe Dios? ¿cómo juzgará por medio de la oscuridad?
14Las nubes son su escondedero, y no ve; y por el circuito del cielo se pasea.
15¿Quieres tú guardar la senda antigua, que pisaron los hombres perversos?
16Los cuales fueron cortados antes de tiempo, cuyo fundamento fué como un río derramado:
17Que decían á Dios: Apártate de nosotros. ¿Y qué les había hecho el Omnipotente?
18Habíales él henchido sus casas de bienes. Sea empero el consejo de ellos lejos de mí.
19Verán los justos y se gozarán; y el inocente los escarnecerá, diciendo:
20Fué cortada nuestra sustancia, habiendo consumido el fuego el resto de ellos.
21Amístate ahora con él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.
22Toma ahora la ley de su boca, y pon sus palabras en tu corazón.
23Si te tornares al Omnipotente, serás edificado; alejarás de tu tienda la aflicción;
24Y tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de Ophir;
25Y el Todopoderoso será tu defensa, y tendrás plata á montones.
26Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás á Dios tu rostro.
27Orarás á él, y él te oirá; y tú pagarás tus votos.
28Determinarás asimismo una cosa, y serte ha firme; y sobre tus caminos resplandecerá luz.
29Cuando fueren abatidos, dirás tú: Ensalzamiento habrá: y Dios salvará al humilde de ojos.
30El libertará la isla del inocente; y por la limpieza de tus manos será librada.
1Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
2Hoy también hablaré con amargura; que es más grave mi llaga que mi gemido.
3¡Quién me diera el saber dónde hallar á Dios! yo iría hasta su silla.
4Ordenaría juicio delante de él, y henchiría mi boca de argumentos.
5Yo sabría lo que él me respondería, y entendería lo que me dijese.
6¿Pleitearía conmigo con grandeza de fuerza? No: antes él la pondría en mí.
7Allí el justo razonaría con él: y escaparía para siempre de mi juez.
8He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré:
9Si al norte él obrare, yo no lo veré; al mediodía se esconderá, y no lo veré.
10Mas él conoció mi camino: probaráme, y saldré como oro.
11Mis pies tomaron su rastro; guardé su camino, y no me aparté.
12Del mandamiento de sus labios nunca me separé; guardé las palabras de su boca más que mi comida.
13Empero si él se determina en una cosa, ¿quién lo apartará? Su alma deseó, é hizo.
14El pues acabará lo que ha determinado de mí: y muchas cosas como estas hay en él.
15Por lo cual yo me espanto en su presencia: consideraré, y temerélo.
16Dios ha enervado mi corazón, y hame turbado el Omnipotente.
17¿Por qué no fuí yo cortado delante de las tinieblas, y cubrió con oscuridad mi rostro?
"Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las maneras que puedas, mientras puedas."
— John Wesley